Desde la Casa Padre Hurtado, ubicada en avda. José Luis Caro de la comuna de padre Hurtado, se dieron cita capellanes y coordinadores diocesanos de Pastoral Carcelaria de nuestro país, para juntos y juntas buscar nuevos y renovados lineamientos de evangelización al interior de las cárceles de Chile.
Esta jornada de cuatro días, fue organizada por la Comisión Nacional de Pastoral Carcelaria – de la Conferencia Episcopal a través de Caritas Chile- liderado por el Padre Luis Francisco Valenzuela, quien es el Capellán Nacional Católico de Gendarmería, y convocó a miembros coordinadores y capellanes provenientes de Copiapó, Osorno, Talca, Colina, Antofagasta, San Felipe, Los Andes, Valdivia, Valparaíso, Linares, Atacama, San Joaquín y La Serena.
Recordando el Seminario Nacional de Pastoral Carcelaria realizado en octubre de este año, los presentes a este momento expresaron: “Nos convoca la fe, la esperanza, la caridad; y dejando todo lo que habitualmente realizamos, venimos a renovarnos para volver nuevamente hasta el corazón de los penales, movidos por la acción del Espíritu Santo que nos acompaña y fortalece en el desafío de llevar a Jesucristo a todos los hombres y mujeres del mundo penal.” En este contexto, la jornada nacional invitó a buscar líneas concretas de acción para este próximo año 2024.
El desarrollo de cada día de encuentro, abordó las dimensiones de revisar, mirar, reflexionar y proyectar. Cada uno de estos puntos, fueron profundizados por los asistentes, quienes hace nueve años atrás en esta misma jornada, construyeron líneas de acción para la pastoral, y que en este nuevo encuentro, con rostros nuevos, y equipos reestructurados fueron invitados a revisar estos mismos con los cuales han trabajado hasta la actualidad. Mirar de una manera crítica, reflexiva, ¿Cuánto se ha avanzado?, con sus luces y sombras, los capellanes y coordinadores de pastoral profundizaron este momento de inicio haciendo inca pié a las distintas realidades territoriales y comunitarias que cada capellán y coordinador vive en su Diócesis y Arquidiócesis.
Hoy los desafíos de la Iglesia en las cárceles, apunta a fortalecer esta misma dimensión, pensando en una estructura más organizada y eficaz en su misión evangelizadora y de reinserción social.
El quehacer religioso en los establecimientos penitenciarios está protegido por la Ley Nº 19.638, del 14 de Octubre, 1999, y respectivo Reglamento del 03 de Julio, 2001, que especifica, norma, sanciona y coordina dicha actividad religiosa.
La asistencia religiosa comprende, además del culto propiamente tal, las siguientes actividades:
a) Reuniones de formación en los valores del Culto;
b) Guía en el estudio sistemático de textos religiosos, en forma personal y colectiva;
c) Diálogos de asistencia pastoral;
d) Acompañamiento en situaciones críticas de índole personal o familiar;
e) Acción social en beneficio de internos y sus familias;
f) Acción social de reinserción del interno;
g) Participación en actividades de rehabilitación como coros, cursos laborales y actividades culturales, en que el enfoque particular tenga una matriz religiosa.
Fuente: Comunicaciones San Felipe – CECh/Caritas Chile
Padre Hurtado, 19-12-2023