Misioneras de Punta Arenas apoyan proyecto Caritas en Curanilahue

Misioneras de Punta Arenas apoyan proyecto Caritas en Curanilahue

En el marco del componente comunitario del Proyecto de Rehabilitación Física, Social y Económica, ejecutado por la Pastoral Social Caritas de Concepción en el sector Efraín Zenteno de Curanilahue, siete misioneras del Liceo María Auxiliadora de Punta Arenas, integrantes del grupo juvenil JUSAM (Juventud Salesiana Misionera), viven hasta el 29 de enero la experiencia denominada “Oratorio Festivo”, en la escuela Gabriela Mistral de dicho sector.

 
Domingo 23 de Enero de 2011
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Según relató, Sor Silvia Barañados, asesora y coordinadora de la pastoral del colegio, “seis religiosas vinieron a conocer Coliumo y Curanilahue durante las vacaciones de invierno. Teníamos la necesidad de entregar algo especialmente en los lugares que fueron afectados por el terremoto, y así brota esta iniciativa y el contacto con la Pastoral Social Caritas del Arzobispado”.

La religiosa explica en qué consiste el oratorio festivo. “Es similar a las Colonias Urbanas o los Cevas. Hay un momento claro de juegos, de convocatoria, de animación, para luego compartir un instante fuerte de anuncio: hay una buena noticia que traemos, no es circunstancial el anuncio de un Jesús que nos ama. Por eso la catequesis, enfocada y aterrizada a la realidad con la cual nos encontramos, que quizá no es toda creyente, que a lo mejor no es toda católica como lo es nuestra confesión, pero sí desde la unidad de nuestros credos poder trabajar un valor. Finalmente tratamos de ver la posibilidad de una once, ya que en la guatita llena entra mejor el mensaje. En esta parte tuvimos el apoyo de Caritas a través de la Trabajadora Social Claudia Zapata, que nos apoyó con los materiales de trabajo, el quequito, la leche, con lo que terminamos de dar forma a nuestra propuesta”.

En los momentos de oración comunitaria, las misioneras comparten la impresión que le generan estos lugares, ya que vienen de una realidad distinta. Conocer los campamentos y las tomas del sector les ha impactado, lo que no sólo mueve su sensibilidad sino que también se transforma en un compromiso de vida para ser menos exigente, más sencillas y más solidarias.

Niños y misioneras participantes del “Oratorio Festivo” entregaron su testimonio, que compartimos a continuación.

Mario Ulises Medina Carrillo, 8 años
“Es bacán, uno juega con los amigos y con las tías, he dibujado y aprendido las cosas del Señor”.

Selva Scarlet Medina Carrillo, 10 años
“Sí, me ha gustado este taller, ha sido muy bueno y hemos hecho cosas muy entretenidas como por ejemplo manualidades, juegos de repetición, figuras con plasticina”.

Cristopher Medina, 6 años
“Me ha gustado jugar a la pelota, a la escondida, basquetbol. ¡Un día vino el Señor! Venía vestido del blanco y tenía barba… aprendimos que el Señor era nuestro hermano y que todos nosotros éramos hermanos de Él. Después descubrimos que era una tía la que se había vestido del Señor y nos reímos harto”.

Magdalena Susana Muñoz Pizzulic, 17 años
“Es una experiencia bastante distinta a lo que esperábamos, se nos ha hecho un poco complicado el trabajo con los niños porque la realidad que ellos viven es muy distinta a la nuestra. La pobreza es diferente a como es allá en Magallanes. El tema material es mucho más fuerte, vemos que los chicos tienen casas que algunas personas hasta no podrían habitar, entonces estos niños aparte de requerir muchas cosas materiales también requieren mucha atención, ya que sus papás tienen otras preocupaciones, otros problemas, y es precisamente aquí donde los niños aparte de descargar sus energías reciben la atención y el cariño de las tías. Es un trabajo muy lindo, una experiencia no puedo decir que fácil pero realmente vale la pena, es muy hermoso porque uno siente que en realidad entrega algo que para la mayoría es tan simple pero para ellos significa mucho”.

Gabriela Lara Ascencio, 17 años
“Para mí es súper gratificante ver compensado nuestro tiempo y dedicación en los niños. Si muchos jóvenes como nosotros hubiesen destinado tiempo de sus vacaciones a esto, habría un avance en cada uno de los niños y no sólo en ellos, sino también en la gente del sector a la que hemos podido conocer en el puerta a puerta y con la cual compartimos un mensaje de vida, de esperanza y de fe que es lo más importante”.

El grupo de misioneras está integrado por Magdalena Muñoz, Sofía Carreño, Mónica López, Bárbara Díaz, Gabriela Alarcón y Gabriela Lara, junto a Sor Silvia Barañados. En cada jornada, mientras cuatro de las jóvenes trabajan con los niños dos acompañan a la religiosa en un puerta a puerta por el sector Efraín Zenteno, rezando con las familias y compartiendo su vida. Además, en los próximos días el grupo formará a los animadores juveniles de la parroquia San José de Curanilahue.

Fuente: Comunicaciones Concepción
Concepción, 23-01-2011