Según informó Juan Castro, coordinador de la iniciativa, “junto con simbolizar la ayuda que está dando la Iglesia, queremos resaltar la significación de este aporte ya que en el marco de este proyecto, que contempla cerca de 120 iniciativas de apoyo, tenemos tres objetivos principales que en este caso se cumplen a cabalidad. Primero, el tema de la evaluación ambiental y ecológica del fondo marino, información que entregó la Universidad Católica de la Ssma. Concepción, institución con la cual hemos trabajado; segundo, lo que es desarrollo organizacional y asesorías técnicas, ámbito en el cual presenciamos la exposición de un estudiante de último año de arquitectura, que presentó un proyecto de un Centro Turístico Gastronómico para la localidad de Llico. Finalmente, el tercer y último objetivo es el apoyo directo en la recuperación y reconstrucción de las actividades productivas de las caletas, misión que justamente abordamos a través de los materiales que se han entregado”.
El acto de entrega se realizó en el liceo de Llico, y contó en la presencia del presbítero Flavio Torres, párroco de Arauco, quien bendijo los insumos de pesca tales como redes, cabos, plomos, avaluados en 2 millones 600 mil pesos, que fueron entregados a don Héctor Zúñiga y a don Héctor Jerez, presidentes de los sindicatos de Yani y Llico.
Aporte de la UCSC
El proyecto Rehabilitación del Golfo de Arauco estableció vínculos con varias instituciones, una de las cuales fue la Universidad Católica de la Ssma. Concepción que evaluó los efectos del terremoto en el fondo marino en las caletas de Llico, Punta Lavapié y Tubul.
Manuel Cepeda, jefe de carrera del departamento de Ingeniería Civil Industrial explica cómo se realizó el trabajo. “Gracias a un proyecto de renovación curricular ejecutado el año 2009, investigamos nuevas metodologías de enseñanza. Dentro de ellas la que más nos gustó por nuestra identidad de Universidad Católica fue el Aprendizaje de Servicio, donde los alumnos y alumnas ayudan a la comunidad desde su disciplina de estudio. Estábamos buscando instancias para ver cómo aplicar esto, y a través de una iniciativa del Centro de Investigación Marítimo Portuario, CIMP, empezamos a trabajar en las caletas de Tumbes y Puerto Inglés, cuando surgió esto de Caritas que se asemejaba mucho a lo que buscábamos”.
El trabajo fue ejecutado por alumnos de las carreras de biología marina e ingeniería civil industrial, quienes abordaron el problema costero tanto dentro del agua, donde revisaron el recurso de las áreas de manejo, como fuera, analizando qué tipo de proyectos de desarrollo podían llevarse a cabo. En esta parte se evaluaron iniciativas como multicanchas, biblioteca, capacitación para pymes y otros similares.
Testimonio de alumnos
Nancy Arriagada Merino, alumna de 5° año de Biología Marina en la UCSC, 28 años, está realizando su tesis y en forma excepcional la autorizaron a tomar este ramo de Aprendizaje de Servicio para trabajar con la comunidad y complementar todo lo aprendido en sus cinco años de trabajo y estudio en la universidad. Según nos cuenta, “fue una experiencia maravillosa, completamente recomendable para cualquier alumno o profesor, donde uno aplica lo que sabe y aparte aprende de las personas, porque son gente que sabe mucho y todo lo aprendido lo ha asimilado en el transcurso de los años. Con esto te percatas que la experiencia vale más que un libro, que lo aprendido en una sala de clases. Además, el vínculo que se genera con las personas es enorme”.
Cristian Esteban Torres Álvarez, 23 años, egresado de Ingeniería Civil Industrial de la UCSC, señala que “aplicar nuestras competencias y trabajar con la gente fue maravilloso, ya que pudimos reconocer las necesidades y escuchar lo que ellos realmente querían. Tuvimos retroalimentación, diseñamos talleres en la universidad y luego trabajamos con ellos, que nos contaron sus anhelos. En ese sentido, los proyectos que generamos se hicieron cumpliendo los deseos de la comunidad, y lo bueno es que generamos vínculos que nos permitieron hacer cosas anexas, como la campaña de recolección de juguetes de navidad. Estoy muy contento, tuvimos mucho apoyo de los profesores, y lo importante de este curso además de aplicar lo aprendido y generar proyectos es que nos permite estar activos social y profesionalmente”.
Fuente: Comunicaciones Pastoral Social Caritas
Santiago, 12-01-2011