Pastoral Social de Caritas Chile - 2014

Pastoral Social Caritas Chile
Versión 1
04 de Noviembre de 2014

Las acciones humanitarias, en las primeras horas o días posteriores a un evento adverso, se enfocan en: Salvar vidas, reducir los impactos sociales y económicos y posibilitar la rápida recuperación de las comunidades afectadas.

EVALUACIÓN

1. Evaluación inicial

Ante la ocurrencia de un evento adverso que afecte a la población, se sugiere:

1. Aplicar los Procedimientos Internos de Emergencia y Seguridad, asegurar el bienestar de los equipos de trabajo y sus familias. En caso de ocurrir en horario no laboral, se deben aplicar los Planes Familiares de Emergencia y reportarse según los procedimientos de activación.

2. Evaluar la situación, considerando la magnitud y/o intensidad del evento; afectación de la población y servicios, capacidades de respuesta de la Pastoral Social Caritas Chile, capacidades de comunicación y recursos disponibles.

3. Implementar las acciones de socorro destinadas a salvar vidas, aliviar el sufrimiento y permitir la subsistencia de las personas afectadas.

4. Elaborar los reportes de situación, los cuales deben ser actualizados diariamente o cuando las circunstancias lo ameriten. El Manual de Procedimientos deberá considerar el formato o formatos para reportes de situación y su mecanismo de registro16.

2. Evaluación secundaria y permanente

Las necesidades prioritarias de las poblaciones afectadas por el desastre se determinan mediante una evaluación sistemática de la situación, de las amenazas que impiden vivir con dignidad y de la capacidad que tienen las personas afectadas y las autoridades competentes para tomar las medidas necesarias17.

Para la evaluación, el Sistema Nacional de Protección Civil cuenta con el Sistema de Evaluación de Daños y Necesidades en Situaciones de Emergencia y Desastres, Plan DEDO$ de ONEMI, acrónimo que determina los elementos que se deben considerar en la respuesta a emergencias y desastres: Daños (cuantificación); Evaluación de necesidades; Decisiones; Oportunidad en el tiempo y Recur$os (humanos, materiales, técnicos y financieros).

Este sistema, opera desde el nivel local, bajo administración municipal. El Plan DEDO$ contempla dos informes de Estado de Situación: Informe ALFA y el informe DELTA, que es complementario. Estos informes se canalizan por la red de Gobierno Interior (Municipalidad, Gobernación, Intendencia, Ministerio del Interior y Seguridad Pública).

Los Informes ALFA y DELTA son documentos normalizados que deben utilizar los Directores de Protección Civil y Emergencia Comunales, Provinciales y Regionales y las autoridades correspondientes, para el registro de información útil para la toma de decisiones e información pública. Otros formularios existentes son: Encuesta Familiar Única de Emergencia (EFU); Informe Único de Evaluación de Daños y Necesidades de Infraestructura y Servicios (EDANIS) y la Plantilla Única de Recepción, Entrega y Disponibilidad de Elementos de Socorro (REDES).



La evaluación, realizada tras un evento adverso, debe considerar:

1. La información deberá ser desglosada, como mínimo, por sexo y edad.

2. Identificar las necesidades de socorro inmediato y las acciones de respuesta, necesarias y posibles.

3. Además de la identificación de daños y necesidades, la evaluación deberá considerar las capacidades y recursos locales para hacer frente a la emergencia o desastre, así como las estrategias de afrontamiento de las comunidades.

4. Identificar las nuevas situaciones de riesgo, generadas por amenazas y vulnerabilidades derivadas de la ocurrencia del evento adverso.

El manual de procedimientos deberá contemplar los mecanismos para una rápida y oportuna evaluación, la cual servirá de base para la elaboración de planes, programas y proyectos de recuperación18.

Será responsabilidad del equipo MAGRE de Caritas Chile, desarrollar los instrumentos y sistemas necesarios para la adecuada evaluación.

En el desarrollo de estos instrumentos, se sugiere coordinación con la Red de Ayuda Humanitaria Chilena, ONEMI y otros actores del Sistema Nacional de Protección Civil.

Esta evaluación no hace referencia a la evaluación del impacto del plan, programa o proyecto de recuperación (véase Participación comunitaria).

PLAN DE ACCIÓN

Con los datos de la evaluación preliminar, se deberá elaborar un Plan de Acción (PdA), el cual debe considerar:

  •  Breve descripción del escenario y de la evolución esperada.
  •  Objetivos generales y específicos de la operación de respuesta.
  •  Alcance y cobertura.
  •  Análisis de necesidades.
  •  Acciones a desarrollar.
  •  Coordinación con otros actores.
  •  Monitoreo y evaluación.
  •  Presupuesto.

Este PdA debe considerar los aportes provenientes de la comunidad, los equipos en terreno y los equipos de trabajo (especializados, nacionales o diocesanos).

Un PdA, se establece para un periodo de respuesta, el cual no suele exceder de tres meses. Para programas de recuperación, consultar la Caja de Herramientas de Caritas Internationalis.



COMUNICACIONES

La prioridad, en las primeras horas tras la ocurrencia del evento adverso será:

1. Transmitir un mensaje de esperanza y fe, que ilustre las acciones desarrolladas por la Iglesia en beneficio de las comunidades afectadas.

2. Entregar recomendaciones oficiales a la población.

3. Promover el respeto, autocuidado, salud e higiene de la población afectada.

Con el fin de movilizar la solidaridad social, nacional e internacional, se deberá proveer de historias humanas de interés, fotografías que pongan de manifiesto la capacidad de las personas para hacer frente a la emergencia, la necesidad de acompañar procesos de respuesta y recuperación, información sobre la experiencia de la emergencia y las personas de las comunidades afectadas, así como de la experiencia y la respuesta de la Pastoral Social Caritas y la Iglesia local.

  1. A falta de formatos estandarizados para informes de la Pastoral Social Caritas Chile, se pueden obtener modelos en la Caja de Herramientas de Emergencia de Caritas Internationalis.
  2. El Proyecto ESFERA, Carta Humanitaria y Normas Mínimas para la Respuesta Humanitaria. Norma Esencial 3: Evaluación.
  3. Como ejemplo de nuevos riesgos derivados de la ocurrencia de un evento adverso, se puede mencionar el riesgo sanitario que se genera tras una inundación: La nueva amenaza (proliferación de vectores) se combina con una nueva vulnerabilidad (falta de acceso a agua segura) para generar el riesgo de epidemias.