Plan de Emergencia y Rehabilitación
El Plan de Emergencia y Rehabilitación por el terremoto y maremoto del centro-sur de Chile fue elaborado por el servicio nacional de Pastoral Social Caritas en diálogo con los obispos y los equipos diocesanos de las zonas afectadas pocos días después de ocurrida la catástrofe, difundiéndose a la Confederación Caritas Internationalis el 15 de marzo de 2010 como un Llamado de Emergencia a los organismos miembros de Caritas, mecanismo de cooperación que ha hecho posible el significativo trabajo realizado en Chile gracias al aporte solidario de organizaciones de 28 países. .
En base a dicha propuesta, se ha buscado contribuir en la atención de las comunidades más afectadas por el terremoto y maremoto mediante la entrega directa de suministros humanitarios a las personas, el fortalecimiento de las economías familiares y el mejoramiento de las condiciones de vivienda y habitabilidad de emergencia, junto con el apoyo a la reconstrucción de los vínculos comunitarios y sociales. De tal forma, a través de intervenciones psicosociales se ha propiciado la organización comunitaria para que las personas en situación de mayor vulnerabilidad puedan participar de forma activa en la construcción de soluciones a los problemas suscitados por el terremoto y maremoto, en particular, en lo relacionado con vivienda, trabajo y cohesión social, desde una perspectiva que reafirme su dignidad, suscitando también la solidaridad de la sociedad en su conjunto.
El plan desarrolla seis componentes de trabajo:
1. Alimentación, higiene y abrigo: Entrega de alimentos y elementos de higiene y abrigo de forma organizada a la población afectada de la zona de catástrofe, de acuerdo a las necesidades presentadas por los equipos diocesanos.
2. Albergue, vivienda y habitabilidad: Generar respuestas en el área de vivienda y habitabilidad a través de la construcción de viviendas transitorias dignas, la reparación de edificaciones recuperables, el apoyo al equipamiento del hogar y la orientación para el acceso de la población a la oferta pública de subsidios para la reconstrucción.
3. Economía local y familiar: Contribuir a la creación de escenarios de soporte social para fortalecer el desarrollo y rehabilitación de los procesos productivos en las economías locales y domésticas, a través de la reposición de materiales de trabajo, el apoyo al emprendimiento familiar o asociativo, la organización comunitaria y la orientación y articulación hacia la oferta de política pública.
4. Desarrollo comunitario y atención psicosocial: Desplegar un proceso de acompañamiento psicosocial a las localidades a intervenir, favoreciendo el desarrollo comunitario por medio de la reconstrucción y fortalecimiento del tejido social, potenciando las redes de apoyo y facilitando el protagonismo de la población en el proceso de reconstrucción, así como su capacidad de incidencia en la política pública que les atañe.
5. Fortalecimiento institucional de los equipos de Pastoral Social – Caritas: Fortalecer la capacidad operativa de la red institucional de la Pastoral Social – Caritas a nivel nacional, diocesano y local, para una gestión eficiente ante la catástrofe, reforzando los equipos humanos y los recursos materiales para su trabajo en terreno, así como favoreciendo la comunicación y las posibilidades de acción.
6. Articulación con la red de instituciones de cooperación involucradas: Establecer mecanismos eficaces y eficientes que permitan priorizar y focalizar la entrega de ayuda humanitaria a las zonas más afectadas que realizan las diversas instituciones, evitando así la duplicidad de esfuerzos. Así mismo, articulación local con municipios, comunidades cristianas, organizaciones eclesiales y otras organizaciones de la sociedad civil para optimizar los recursos disponibles y su llegada directa a los destinatarios finales.




