Desafíos y proyecciones
En medio del dolor y la destrucción provocados por la catástrofe, hemos podido constatar cómo resurge la esperanza. Estos signos de vida frente al futuro provienen principalmente de las propias personas y familias afectadas. Aún desde el sufrimiento y la pérdida, la gente es capaz de ponerse de pie y trabajar por recuperar sus hogares y sus medios de trabajo. La esperanza en un mañana mejor, la fe y gratitud en Dios por el valor de la vida, constituyen una muestra de la capacidad del pueblo chileno para sobreponerse a la adversidad. También es una señal positiva la corriente de solidaridad que se ha generado y que se expresa de muchos modos, como por ejemplo en el trabajo del voluntariado y en la generosa ayuda local e internacional. Del mismo modo, resulta esperanzador constatar que hoy hay más conciencia de los contrastes de nuestros procesos de desarrollo, de nuestra precariedad y de la necesidad de prevenir y gestionar los riesgos y emergencias, tanto en las autoridades como en la ciudadanía.
Nuestro anhelo es continuar profundizando en la labor de atención ante las graves consecuencias del terremoto y maremoto del 27 de febrero de 2010, con acciones de corto y mediano plazo que permitan un compromiso de trabajo estable con las familias y comunidades afectadas.
En este escenario, y dado que las necesidades aún siguen siendo múltiples y complejas, se vuelve fundamental la generación de estrategias que permitan profundizar en la labor realizada por la Pastoral Social Caritas de acuerdo a los desafíos proyectados, aprovechando la plataforma de trabajo que ya se ha consolidado en este tiempo y las experiencias adquiridas.
Nuestros énfasis actuales son:
• Continuar el acompañamiento a las comunidades permitiendo monitorear las iniciativas instaladas y potenciarlas para darles mayor sustentabilidad en el tiempo.
• Sistematizar las experiencias de los proyectos de rehabilitación ejecutados para la generación de conocimientos y aprendizajes que posibiliten su replicabilidad.
• Contribuir a la vigilancia social a nivel local y nacional respecto de las políticas de reconstrucción desde el sector público, fortaleciendo el rol y capacidades de incidencia de la Pastoral Social Caritas y de las propias comunidades.
• Promover un diálogo social que articule a las comunidades damnificadas con las diversas organizaciones públicas y civiles involucradas en la reconstrucción, a modo reflexionar sobre los procesos desplegados e interpelar a la política pública.
• Continuar promoviendo el fortalecimiento de las comunidades, la reconstrucción de redes sociales de apoyo, la acción colectiva organizada y la capacidad de interlocución con diversos actores del desarrollo, incentivando para este fin entre otras medidas, la construcción, mantenimiento y uso de sedes comunitarias.
• Realizar un trabajo de acompañamiento y apoyo a las y los dirigentes sociales de las “aldeas” o campamentos de viviendas de emergencia (“mediaguas”) implementados por el Gobierno. Sus dirigentes requieren capacitación para que sean considerados en el proceso de reconstrucción, con soluciones oportunas y de calidad.
• Desarrollar un trabajo integral en gestión y prevención de riesgos, insertándolo como línea de acción permanente de la Pastoral Social Caritas.
• A partir del trabajo de rehabilitación y reconstrucción, contribuir a un desarrollo más inclusivo, equitativo y sustentable en Chile.




