Lecciones aprendidas
Ciudadanía activa: es necesario considerar que, aún en condiciones de extrema vulnerabilidad, la participación y protagonismo de la comunidad ha permitido el ejercicio de una ciudadanía activa que sustenta la acción colectiva organizada, la capacidad de demanda y articulación con organizaciones privadas y públicas, y el acceso a políticas sociales. Lo social no es un componente específico sino la clave del proceso de reconstrucción.
Participación: criterio fundamental para todo el trabajo desarrollado por la Pastoral Social Caritas, permite co-construir y dar respuesta oportuna a los requerimientos esenciales de las familias, logrando que se sientan comprometidas en su propio proceso de reconstrucción, realzando su rol protagónico como sujetos de derecho. Facilita también comprender la catástrofe como una oportunidad de crecimiento integral de las comunidades, para el fortalecimiento de su cohesión y organización, para potenciar sus liderazgos y para la resiliencia a través del involucramiento activo de todos los destinatarios.
Importancia de fortalecer el voluntariado: sin los miles de jóvenes que cumplieron un rol indispensable durante la primera respuesta en las labores de recolección, organización y distribución de la ayuda humanitaria, el trabajo no hubiese sido posible de realizar. Ahora bien, movilizar tanta cantidad de voluntarios y asegurarles las condiciones propicias para ejercer su labor, requiere de una capacidad logística que debe ser considerada dentro de las instituciones. A su vez, se debe velar por no perder el vínculo con ellos a través de actividades de enganche que promuevan la participación permanente de estos jóvenes en la Pastoral Social Caritas.
Importancia del fortalecimiento de los equipos de Pastoral Social Caritas: un equipo consolidado reacciona con mayor eficacia y eficiencia ante una catástrofe en las etapas de respuesta y recuperación, y con su trabajo permanente en los diversos ámbitos del desarrollo integral disminuye las vulnerabilidades socioambientales frente a una emergencia de los grupos más pobres.
Catástrofe = desafío para evaluar y ampliar las capacidades: los desafíos que presentó la atención a la emergencia permitieron evaluar las capacidades de los equipos diocesanos y del servicio nacional, y frente a eso, poder generar las condiciones para otorgar una mejor respuesta, ampliando sus competencias operativas con personal, recursos materiales y financieros, promoviendo así un crecimiento y consolidación de organizaciones que aprenden ante estas situaciones. Así también, el trabajo de la red nacional de Pastoral Social Caritas se vio favorecido.
Necesidad de desarrollar un plan de contingencia frente a las grandes emergencias: para evitar improvisaciones, favorecer una respuesta más rápida y organizar más eficaz y eficientemente el trabajo, se vuelve fundamental el desarrollo previo de protocolos de coordinación, contar con personal y equipos capacitados en gestión de riesgos en el amplio territorio nacional, disponer de un stock permanente en bodega de suministros de ayuda humanitaria y prever la existencia de un fondo estable para emergencias.
Solidaridad efectiva y afectiva: importancia del estilo de vínculo y acompañamiento. Ante una situación de alto estrés por el trabajo post catástrofe, los equipos locales de Pastoral Social Caritas, así como todo agente de trato directo con los damnificados, requieren de un servicio nacional que facilite su trabajo y los acompañe de forma fraterna y comprensiva, siempre atento al cuidado de las personas, los equipos y las instituciones.
Recaudación de fondos y donaciones: se requiere de estrategias y actividades destinadas a incrementar y diversificar los ingresos de la institución para atención a las grandes emergencias, asegurando fondos de manera proactiva de fuentes nuevas y ya existentes: personas, empresas, fundaciones, sector público, agencias internacionales, eventos y campañas.
Interdisciplinariedad y flexibilidad de los equipos: La capacidad de responder de forma eficaz y eficiente a las emergencias depende en gran parte de la calidad de los recursos humanos, la adaptabilidad que tengan los equipos y la presencia de diversos conocimientos y habilidades complementarias en ellos.




